Transcripción
LD: ¿No te gustaría que existiera un botón de volver a hacer?
Tal vez dijiste algo que no salió muy bien. O tal vez se te olvidó el cumpleaños de alguien importante en tu vida. O tal vez hay decisiones cruciales de la vida que te gustaría poder cambiar.
Hay varios ejemplos de personas que logran grandes cosas con su segunda oportunidad. Michael Jordan originalmente no entró al equipo de basquetbol en la preparatoria, pero luego ganó 6 campeonatos de la NBA. Albert Einstein fue expulsado de la escuela porque sus profesores consideraban que era mentalmente discapacitado y lento en aprender. Después ganó un Premio Nobel y cambió radicalmente la manera en la que entendemos la física. Henry Ford fracasó en varios negocios antes de fundar su empresa de automóviles. Wilma Rudolph sufrió polio de pequeña y después ganó varias medallas Olímpicas como corredora, a pesar de vivir varios años con muletas.
Tener una segunda oportunidad nos puede cambiar dramáticamente. ¿Sabías que muchas personas que casi han muerto reportan interferencias eléctricas con dispositivos? Es raro, ¿no? Cuando se acercan a radios o televisores, experimentan cierto nivel de interferencia, como si esa segunda oportunidad que tuvieron de vivir hubiera cargado su cuerpo en un nivel fisiológico.
Pero hay una prueba más real de que las segundas oportunidades son efectivas para cambiar nuestro comportamiento para siempre. Un reporte del 2013 estudió la tasa de reincidencia de reos en correccionales que recibieron perdón de una cadena perpetua. Estudiaron cuantos reos que recibieron cadena perpetua -con la posibilidad de libertad condicional- y luego fueron liberados de prisión, terminaron de vuelta en la cárcel. Encontraron que muy pocas personas a quienes se les perdonó una cadena perpetua vuelven a entrar a prisión. Y aún más interesante, la tasa de reincidencia era mucho más baja para personas que recibieron una sentencia más corta y luego fueron liberados después de cumplir la sentencia completa.
¿Qué hay en las segundas oportunidades y en la libertad anticipada que mueve a las personas a cambiar su comportamiento para siempre? Puede relacionarse al peso de una larga sentencia siendo perdonada.
Algunos países hacen de las segundas oportunidades una celebración. En los Estados Unidos, desde el 2017, cada abril ha sido marcado como el “Mes de la Segunda Oportunidad” – es un tiempo que busca ayudar a las personas que han salido de la cárcel a reintegrarse a la sociedad. Tener un antecedente penal puede afectar en tus posibilidades de conseguir un trabajo, una casa y tu entrada en general a la sociedad. Esto es llamado a veces como una segunda prisión.
Puede ser tentador juzgar a las personas que tienen un pasado lleno de errores graves. Pero ofrecer una verdadera segunda oportunidad es importante para ayudarles a no volver a caer en los mismos crímenes y errores.
William Freeman III, que trabaja en la política de justicia, comentó esto sobre el Mes de la Segunda Oportunidad: “Sabemos que muchos jóvenes de contextos socioeconómicos bajos que cometen un crímen quizás nunca se recuperarán de un mal paso por políticas excluyentes. Sabemos que hay un flujo de escuela-a-prisión, y que algunas segundas oportunidades son, en realidad, la primera oportunidad para muchos.”
Entre los dichos que se le atribuyen a Confucio, el gran filósofo chino, está este: “Tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una.”
¿Qué tal si todos pudiéramos recibir una segunda oportunidad tan radical, que pudiéramos empezar una vida realmente nueva?