Transcripción
Betty: ¿Alguna vez has querido empezar todo de nuevo y ser una persona totalmente diferente? ¿O te has preguntado cómo hubiera sido haber nacido en otra familia?
LD: De hecho sí, de niño nos mudamos mucho, y cada vez que nos movíamos, me preguntaba cómo sería mi reputación en la nueva escuela.
Betty: Creo que todos nos podemos identificar con ese sentimiento – querer empezar de nuevo. Y hay un hombre que platica con Jesús sobre exactamente eso.
LD: ¿Es Nicodemo, no? Era un líder religioso importante en la comunidad Judía. Fariseo y miembro del Sanedrín -que es como la Suprema Corte del Antiguo Israel-. Nicodemo va a visitar a Jesús en medio de la noche porque tiene miedo de que alguien lo vea con Jesús, pero también tiene curiosidad sobre Jesús. Nicodemo le dice que entiende que Jesús debe de ser un maestro que viene de Dios.
Betty: En el Evangelio de Juan, Jésus dice “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios”. Y Nicodemo le dice “¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?”
LD: Aquí hay un juego de palabras. Vez, Jesús utiliza el adverbio Griego anōthen que significa tanto “desde lo alto” como “de nuevo”. Nicodemo lo malentiende literalmente como ‘de nuevo’.
Betty: Puedo entender por qué Nicodemo está confundido. Pero aquí Jesús está hablando del bautismo, ¿cierto?
LD: Sí, y en cierto modo, es apropiado que Jesús utilice esta palabra que significa ‘de nuevo’ y ‘de lo alto. El Sacramento del Bautismo nos cambia de forma radical y permanente. Nos da una vida nueva.
Betty: Recapitulemos los sacramentos. Jesús le dio a la Iglesia 7 sacramentos. Hay tres de iniciación, dos de sanación, y dos al servicio de la comunión. El Bautismo es uno de los tres sacramentos de iniciación, junto con la Confirmación y la Eucaristía. Solo recibimos el Bautismo una vez, y hace que inicie nuestra nueva vida en Jesús y en la Iglesia.
LD: Dios nos hace nacer a una nueva vida a través del Sacramento del Bautismo. Jesús mismo fue bautizado, pero no porque lo necesitara. Fue un ejemplo para nosotros.
El sacramento es llamado Bautismo porque la palabra griega para bautizar significa “sumergir”, “lavar” o “hundir”. El rito del Bautismo consiste en sumergir al candidato en agua o verter agua sobre su cabeza, mientras se dice, “Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. El “sumergirse” en agua simboliza ser sepultados en la muerte de Cristo, de la cual resucitamos con Cristo, como una “nueva creatura”.
Betty: Jesús nos dice que el Bautismo es necesario para la salvación, y así inicia nuestra vida en Él. El Bautismo imprime en nuestra alma lo que se llama una marca espiritual indeleble. Esto equipa a la persona bautizada para la alabanza Cristiana.
LD Antes de ascender a los cielos, Jesús dio a los apóstoles la gran comisión, que fueron sus últimas instrucciones. Dijo: “Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado.”
Betty: El Catecismo explica qué sucede después. Dice, en el párrafo 1226 “Desde el día de Pentecostés la Iglesia ha celebrado y administrado el santo Bautismo. En efecto, san Pedro declara a la multitud conmovida por su predicación: “Convertíos […] y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hch 2,38). Los Apóstoles y sus colaboradores ofrecen el bautismo a quien crea en Jesús: judíos, hombres temerosos de Dios, paganos.”
LD: El efecto del Bautismo o la gracia bautismal que recibimos, incluye el perdón del pecado original y todos los pecados personales, y el nacimiento a una vida nueva como hijo o hija del Padre. La persona bautizada es incorporada a la Iglesia, el Cuerpo de Cristo. También nos convertimos en templos del Espíritu Santo.
Betty: Entonces, el Bautismo es necesario. Pero la pregunta común es…
LD: ¿Si el bebé llorará mientras lo bautizan?
Betty: Pues sí. Pero la mayoría no llora. ¿Pero qué pasa con los niños que mueren sin el bautismo? La Iglesia nos invita a confiar en la misericordia de Dios y orar por su salvación. La Iglesia solo puede decir lo que Jesús ha dicho, “nadie puede ver el Reino de Dios” sin el bautismo. Pero Dios no está limitado a los sacramentos, así que confiamos en que Dios tiene un plan.
LD: Dios nos permite nacer a una nueva vida a través del Sacramento del Bautismo. Es una transformación radical. Y al igual que al nacer de nuevo, entramos a una nueva familia -la familia de Dios- la Iglesia.