Transcripción
Betty: La Escritura nos dice que Dios nos creó intencionalmente a su ‘imagen y semejanza’. Esto quiere decir que la manera en la que Dios creó a la persona humana no es casualidad, nos dice algo sobre Dios.
LD: Dios nos creó hombre y mujer. Ambos están hechos PARA el otro. Y el Sacramento del matrimonio revela este gran misterio.
Betty: Hay dos sacramentos al servicio de la comunidad y la misión. Estos dos son las Órdenes Sagradas y el Matrimonio. Estos sacramentos nos permiten servir a la Iglesia al servirnos entre nosotros.
LD: Dios es Trinidad. Y la Trinidad es una comunión entre tres personas divinas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esta es una comunión de amor y vida. Igualmente, el sacramento del matrimonio es un sacramento de vida y amor. Cuando un hombre y una mujer viven el sacramento del matrimonio, están llamados al amor y la unidad que refleja la vida misma de la Trinidad.
Betty: Dios creó al hombre y a la mujer por amor, y los llama al amor. Pero es más fácil decir eso que vivirlo. El matrimonio es difícil, porque el amor es difícil. El sacramento del matrimonio representa la unión de Cristo y su Iglesia. Jesús entregó su vida completamente por Su esposa. Los esposos están llamados a hacer ese mismo sacrificio el uno por el otro, por amor.
LD: ¿Quién es la esposa de Jesús? Es la Iglesia. Nosotros. La familia de Dios. Al dar nuestra vida por el otro, el esposo y la esposa son llamados a la gran aventura de ser santos dentro del matrimonio. Construyen una familia sobre este amor esponsal. Y de este modo reflejan el amor de Jesús por la Iglesia.
Betty: Seguir el ejemplo de este amor tan radical de Dios y la Iglesia dentro de la familia no es solo un sentimiento bonito; es un gran llamado y vocación. Por la manera en la que Dios nos creó, literalmente fuimos hechos para el matrimonio cristiano. Necesitamos la gracia de Dios para vivir este gran llamado.
LD: Cuando los fariseos le preguntaron a Jesús sobre el divorcio, Él les recordó la historia de la creación en el Génesis. Jesús les dijo: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».
Betty: Jesús elevó el matrimonio a sacramento. Un sacramento es un signo visible de una realidad invisible, instituido por Cristo, que nos transmite la gracia. El amor de Dios es total, permanente e incondicional. En el matrimonio, dos personas se vuelven una en este gran misterio, así como la Trinidad.
LD: Aunque hay tres personas en la Trinidad y dos personas en el matrimonio, los esposos se abren a una nueva vida -una nueva persona- creada desde el don de sí mismos de esposo y esposa. Esto refleja, aunque de manera imperfecta, la manera en la que el Espíritu Santo procede del Padre y el Hijo.
Betty: Algo muy interesante del matrimonio es que los esposos son los ministros que se confieren este sacramento a sí mismos. El sacramento del matrimonio es un don dado entre el esposo y la esposa. Hacen esto al dar su libre consentimiento ante la Iglesia.
LD: Un sacerdote o diácono asiste en la celebración del matrimonio. Recibe el consentimiento de los esposos representando a la Iglesia, y a nombre de ella bendice al matrimonio. La presencia de un ministro de la Iglesia expresa visiblemente que el matrimonio es una realidad eclesial. Esto significa que el sacramento del matrimonio toma lugar en el contexto de la familia de Dios, la Iglesia.
Betty: De esta manera, el matrimonio es la fundación e imagen de lo que llamamos la ‘iglesia doméstica’. La iglesia doméstica es donde los niños escuchan el Evangelio por primera vez, y aprenden a seguir a Jesús. También aprenden cómo Dios ama, las cualidades de Su amor, a través del testimonio del matrimonio de sus padres.
LD: El lazo del matrimonio es permanente mientras ambos esposos estén vivos. Es una imagen del amor incondicional de Dios y su alianza con la Iglesia. Y Dios jamás se va a retractar de su alianza.
Betty: Otro efecto del sacramento del Matrimonio es la gracia sacramental. Jesús le da a los esposos la gracia de tomar sus cruces y seguirlo en el matrimonio. Por esta gracia, los esposos aprenden a entregar sus vidas el uno para el otro y para sus hijos.
LD: Como hombres y mujeres, somos creados por Dios en una forma muy especial que refleja el misterio de quién es Dios. El Sacramento del Matrimonio refleja a Dios como Trinidad, la comunión de vida y amor. También es una señal del amor total e incondicional de Dios por la iglesia. En este Sacramento del Matrimonio, el hombre y la mujer son llamados al amor y unión de esposos que refleja la vida misma de la Trinidad.